Los restos del barco que comandaba el Capitán MacClure descansaban cerca de la costa de la Isla de Banks. Los arqueólogos encontraron el pecio debido a que una área de la isla quedó libre de hielo a causa del calentamiento global.
El capitán MacClure quedó atrapado en el mar helado que rodeaba la isla de Banks mientras intentaba buscar la desaparecida expedición de John Franklin.
